La mayoría de los usuarios de la PrEP no experimentan efectos secundarios. En las primeras semanas de tomar la PrEP, es posible que experimentes síntomas menores como fatiga, dolor de cabeza, dolor abdominal y pérdida de peso. Estos efectos secundarios deberían desaparecer por sí solos.
Un pequeño número de personas que usan la PrEP podrían tener un riesgo más alto de padecer de la enfermedad de los riñones. Mientras estés tomando la PrEP, tu doctor checara la función de tus riñones con un análisis de sangre cada tres meses.