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Aunque te encuentres bien, aquí tienes algunas formas de reducir las posibilidades de exponerte al Mpox si eres sexualmente activo:

Acostúmbrese a intercambiar información de contacto con cualquier nueva pareja para poder hacer un seguimiento de la salud sexual, si es necesario.

Habla con tu pareja sobre cualquier síntoma de Mpox y estate atento a cualquier erupción o lesión nueva o inexplicable en el cuerpo de cualquiera de los dos, incluida la boca, los genitales (pene, testículos, vulva o vagina) o el ano (agujero del culo). Si tú o tu pareja tenéis o habéis tenido recientemente síntomas de Mpox, o tenéis una erupción nueva o inexplicable en cualquier parte del cuerpo, no mantengáis relaciones sexuales y acudid a un profesional sanitario. En algunos casos, los síntomas pueden ser leves, y algunas personas ni siquiera saben que tienen Mpox.

Si tú o tu pareja tenéis Mpox o pensáis que podéis tener Mpox, la mejor manera de protegeros a vosotros mismos y a los demás es evitar las relaciones sexuales de cualquier tipo (orales, anales, vaginales) y besaros o tocaros el cuerpo mientras estéis enfermos. Evita especialmente tocar cualquier erupción. No compartas cosas como toallas, equipos fetichistas, juguetes sexuales y cepillos de dientes.