Medicamentos como el ibuprofeno (Advil, Motrin) y el paracetamol (Tylenol) pueden ayudarle a sentirse mejor. El médico puede recetar también analgésicos más potentes.
Para la erupción en la boca, enjuáguese con agua salada al menos cuatro veces al día. Para controlar el dolor pueden utilizarse enjuagues bucales recetados, a veces llamados enjuagues bucales milagrosos o mágicos, o anestésicos locales como la lidocaína viscosa. Se pueden utilizar antisépticos orales como el colutorio de clorhexidina para ayudar a mantener la boca limpia.
Póngase en contacto con su proveedor de atención médica si el dolor se vuelve intenso e inmanejable en casa.